Como parte de la evolución del sistema de identidad de BUE, se desarrolló una expansión de la paleta cromática con el objetivo de otorgar mayor personalidad y diferenciación a las submarcas estratégicas.
Esta decisión permite construir universos visuales propios para cada segmento, manteniendo al mismo tiempo la coherencia y el reconocimiento dentro del ecosistema general de la marca.
La nueva arquitectura visual propone por un lado, una adaptación cromática específica para cada categoría, basada en códigos culturales, percepciones asociadas y referencias propias de cada industria y por el otro un nuevo desarrollo o piel gráfica, pasando del 2D a una nueva adaptación 3D.
A través de estas nuevas configuraciones cromáticas y gráficas, BUE amplía su capacidad de adaptación a distintos públicos y contextos, fortaleciendo la diferenciación entre categorías sin perder la coherencia visual de nuestra identidad.
La identidad cromática de Meetings toma como referencia los entornos vinculados al mundo corporativo, los negocios y la innovación. La selección de colores se inspira en los lenguajes visuales presentes en plataformas de presentaciones, herramientas de análisis de datos, diagramas de flujo, reportes ejecutivos e interfaces digitales utilizadas en contextos profesionales.
La propuesta cromática de Luxury se construye a partir de los códigos visuales históricamente asociados al universo premium. Los tonos dorados funcionan como punto de partida conceptual, evocando atributos como exclusividad, sofisticación, calidad y prestigio.
La identidad de Foodie encuentra su inspiración en uno de los principales activos culturales de la ciudad: su gastronomía. La selección cromática remite a elementos profundamente asociados al imaginario culinario local, como las brasas, el fuego, la cocción, las carnes y los ingredientes que forman parte de la tradición gastronómica argentina.